Después de dos semanas durmiendo en sacos de dormir en tiendas de campaña azotadas por el viento y la lluvia en el Campamento Byers, se agradece llegar a la Base Antártica Española (BAE) Juan Carlos I (enlace) con el trabajo de campo terminado. La Península Byers en un lugar extraordinario, pero sin duda es reconfortante disponer finalmente de una ducha de agua caliente y una lavadora.
La BAE original se remonta a 1988, aunque las instalaciones actuales son relativamente recientes tras la remodelación realizada en 2018 y que ha cambiado por completo el aspecto de la base. Ahora la BAE se compone de un módulo principal de habitabilidad, donde están las habitaciones del personal, la cocina, el comedor, la zona de descanso, la enfermería y algunas otras dependencias necesarias para el control del funcionamiento de la base y las comunicaciones. En otro módulo se encuentran las distintas salas destinadas a laboratorios y zonas de trabajo científico. Finalmente, otros módulos de la base tienen finalidades concretas como los almacenes y zonas de trabajo con el material de náutica o el de montaña, o los destinados a proporcionar la energía y a la depuración de las aguas residuales. Pero sin duda el elemento clave de la BAE es su equipo humano, una pequeña gran familia que consigue el funcionamiento óptimo de la base y permite llevar a cabo la investigación científica que constituye la razón principal de la Campaña Antártica Española. Este equipo está constituido por especialistas en electrónica, mecánicos, informáticos, cocina, mantenimiento, guías de montaña, patrones de embarcaciones y un médico, apoyados por especialistas en predicción meteorológica de la AEMET. La gestión técnica y logística de la base la realiza la Unidad de Tecnología Marina (UTM) del CSIC.
Vista general de la Base Antártica Española. Autor: Ignacio Granados
Embarcaciones en la zona de naútica, con el BIO Hespérides al fondo. Autor: Ignacio Granados
Organizando el desayuno en el comedor de la BAE. Autor: Ignacio Granados
Reunión diaria para informar de la previsión meteorológica del día siguiente y organizar los trabajos. Autor: Ignacio Granados
En cuanto a la parte científica del proyecto MERIDIAN, hemos empleado nuestra estancia en la base para procesar parte de las muestras obtenidas en la Península Byers. En concreto, hemos analizado las muestras de sedimento para obtener los perfiles de densidad y contenido en materia orgánica de los testigos de sedimento lacustre, así como de las muestras de suelos del experimento del efecto de la duración de la nieve sobre la microbiota. Además, de cada una de las muestras hemos separado diversas alícuotas que se han conservado desecadas o congeladas para realizar posteriormente distintos análisis.
Módulo de laboratorios de la BAE. Autor: Ignacio Granados
Manuel Toro en el laboratorio preparando las muestras. Autor: Ignacio Granados
También hemos aprovechado nuestra estancia en la BAE para hacer las batimetrías de los tres lagos que hay en la Península Hurd, donde está situada la BAE. Uno de ellos es de donde se obtiene el agua para el funcionamiento de la BAE.
Lagos BAE 1 y BAE 2, al pie del glaciar Johnsons. Autor: Iñaki Zuza
Lago Naútica, en las cercanías de la BAE. Autor: Ignacio Granados.
Realizando la batimetría en el lago BAE 1. Autor: Manuel Toro
Realizando la batimetría en el Lago Naútica. Autor: Ignacio Granados
La BAE también es el lugar idóneo para limpiar, secar y empaquetar todo el material que hemos utilizado en la campaña de campo en la Península Byers y que, en su mayor parte, es embarcado en el BIO Hespérides para su traslado definitivo a España.
Secando el material con ayuda del "dragón". Autor: Ignacio Granados
Carga de material para trasbordo al Hespérides. Autor: Ignacio Granados
Finalmente, hemos tenido la oportunidad de visitar algunos puntos más alejados de la Isla Livingston aprovechando tanto algunos traslados cercanos en embarcación neumática como el trayecto desde la BAE al aeropuerto de la isla Rey Jorge en el BIO Hespérides.
Traslado a Punta Hannah en una embarcación neumática de la BAE. Autor: Ignacio Granados
Bahía sur desde el BIO Hespérides. Autor: Ignacio Granados



