En curso
Año de inicio:
1997
Entidades:
CISE - PNSG | SEO | Agentes Forestales
Financiación:
Comunidad de Madrid - Parque Nacional
Programas:
El buitre negro (Aegypius monachus) es una de las rapaces más emblemáticas de la península ibérica, siendo el ave más grande de Europa. En España, se encuentra la mayor población europea de buitre negro, y una de las colonias más importantes se localiza en la ZEPA Alto Lozoya, en la sierra de Guadarrama. Esta colonia ha sido objeto de numerosos estudios y esfuerzos de conservación desde finales del siglo XX, destacando el programa de marcaje de ejemplares iniciado en 1997 por parte del Parque Natural de la Cumbre, Circo y Lagunas de Peñalara.
En España hace y prácticamente un siglo que el anillamiento científico de aves se empezó a emplear como técnica de estudio para conocer con más precisión los desplazamientos, migraciones y áreas de invernada y cría de estos animales. Durante este tiempo la técnica ha evolucionado mucho y han aparecido métodos sofisticados, tanto de marcaje como de captura, tecnológicamente tan avanzados como el seguimiento en tiempo real GSM/GPS.
El marcaje de ejemplares en la colonia de buitre negro del Alto Lozoya, ha permitido obtener información valiosa sobre la biología, ecología y comportamiento de esta especie, así como sobre los factores que amenazan su supervivencia. Además, han permitido identificar las principales causas de mortalidad, el envenenamiento por cebos ilegales, la electrocución en tendidos eléctricos, o la caza ilegal.
Los datos obtenidos han sido fundamentales para la elaboración de planes de conservación y gestión de la especie. Por ejemplo, se han identificado y corregido puntos negros de mortalidad en tendidos eléctricos, y se han establecido áreas de alimentación suplementaria para garantizar la disponibilidad de recursos tróficos. Además, la información generada ha contribuido a la designación de áreas protegidas. La colonia de buitre negro del Alto Lozoya representa un caso de éxito en la conservación de una especie amenazada. El programa de marcaje iniciado en 1997 ha proporcionado información clave para entender la ecología de la especie y desarrollar estrategias efectivas de conservación.
El objetivo de este trabajo es disponer de información espacial y temporal, dentro y fuera de la colonia de reproducción y dentro y fuera del parque nacional, para comprender su biología y sus amenazas y poder gestionar, en la medida de lo posible, todos los aspectos que garanticen la conservación de la especie, especialmente las áreas de alimentación y de dispersión en cada temporada del año. Además, facilitará el detalle del día a día de la vida de ejemplares adultos y jóvenes de la especie. En concreto:
Para el anillado de pollos se planificaron las jornadas de anillamiento de manera meticulosa, diseñando recorridos considerando las edades de los pollos, proximidad de unos nidos a otros y su accesibilidad. Los pollos fueron anillados en un momento adecuado de su desarrollo.
Para el anillado de adultos se prepararon en zonas propicias como posaderos de fácil acceso y con pendiente adecuada para el despegue una serie de cebaderos a los que los buitres se fueron acostumbrando. Tras este periodo de aclimatación se instalaron trampas de red accionadas a distancia y se capturaron los ejemplares con ayuda de varios técnicos especialistas.
Los dos tipos de anillas utilizadas, metálicas y PVC, se complementan y cada una tiene sus ventajas e inconvenientes. La anilla metálica dura toda la vida del ave, pero para recuperarla el individuo ha de ser capturado o encontrado muerto o debilitado; tiene como ventaja que en la propia anilla hay un remite o dirección al que cualquier persona que encuentre el ave puede dirigirse. Las anillas de PVC o lectura a distancia, permiten leer las anillas con telescopio sin necesidad de capturar al individuo.
Todas las aves fueron marcadas con anilla metálica del modelo “11” en uno de los tarsos, y en el otro tarso de coloca la anilla de lectura a distancia fabricada por la Estación Biológica de Doñana (EBD). Las anillas de lectura a distancia, son de color azul con dígitos blancos, y cada una de ellas presenta un código alfanumérico de tres dígitos.
El marcaje de ejemplares de buitre negro con transmisores GSM/GPS es una metodología compleja pero altamente efectiva para el seguimiento y estudio de esta especie. Los transmisores GSM/GPS seleccionados deben ser ligeros (generalmente menos del 3 % del peso corporal del ave para no afectar su vuelo) y estar diseñados para resistir las condiciones ambientales a las que estarán expuestos. Los transmisores se configuran para registrar datos a intervalos específicos (por ejemplo, cada hora o cada pocos minutos) transmitiendo a través de la red GSM o satelital. Los transmisores suelen colocarse en la espalda del ave utilizando un arnés especialmente diseñado. El arnés debe ser ajustado de manera que no cause molestias ni lesiones al ave, pero lo suficientemente seguro para evitar que el dispositivo se caiga.
Los datos de localización son recibidos por los investigadores en tiempo real o en intervalos regulares. Los datos recopilados son almacenados en bases de datos y analizados utilizando software especializado. Esto permite a los investigadores estudiar los patrones de movimiento, las áreas de campeo, las rutas migratorias y otros aspectos del comportamiento de los buitres negros.
Individuo de buitre negro anillado. Autor: Javier de la Puente.
Individuo de buitre negro con el emisor GPS. Autor: SEO.
Desde que comenzó el marcaje de ejemplares en la colonia de buitre negro del Alto Lozoya en 1997 se han anillado 1530 ejemplares, 67 de los cuales fueron anillados en la temporada 2025. Hasta el momento, este programa de marcado de buitre negro ha dado lugar a varios miles de localizaciones gracias a la lectura de anillas y a los emisores. Estos controles y localizaciones han aportado gran cantidad de información sobre causas de mortalidad, áreas de alimentación, zonas de dispersión, filopatria, etc.
Con respecto a los sistemas de seguimiento remoto, durante 2025 se han marcado dentro del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama 8 ejemplares. De ellos, cinco son ejemplares adultos o inmaduros y los otros tres son de ejemplares pollos que fueron marcados en nido pocos días antes de abandonar el mismo.
Estos marcajes necesitan meses de funcionamiento para determinar los objetivos perseguidos y el acceso a la información que generan las aves marcadas es depositada en un repositorio en el sistema de seguimiento con acceso al personal del parque nacional para que disponga de toda la información permanentemente actualizada de forma continua e indefinida en el tiempo.
Los ejemplares adultos, durante la época de reproducción algunos de ellos solo realizan desplazamientos de búsqueda de alimento y, aunque su área de ocupación en este periodo no es pequeña sí generan un área de desplazamientos próximas al tamaño de una provincia (Fig. 1). Otros adultos, aunque un porcentaje alto del tiempo lo pasan en zonas próximas a la colonia se desplazan en ocasiones cientos de kilómetros, como el ejemplar de la figura 2, que durante el tiempo que permaneció el pollo en el nido se desplazó a Segovia, Ávila, Burgos, y otras provincias de Aragón y Extremadura para alimentarse.
Fig. 1. Movimientos de un ejemplar adulto durante un periodo de dos meses en época de reproducción.
Fig. 2. Movimientos de un ejemplar adulto durante un periodo de dos meses en época de reproducción.
Por su parte, los ejemplares subadultos, al no tener una fijación al territorio o a un punto de cría concreto, realizan movimientos mucho más amplios (figuras 4 y 5).
Fig. 3. Movimientos de un ejemplar subadulto durante un año completo.
Fig. 4. Movimientos de un ejemplar subadulto durante un año completo.
Fecha de actualización: Noviembre de 2025



