A finales del mes de febrero, los buitres negros comienzan con las primeras puestas de su único huevo que pesa entre 210 y 280 g. Este periodo suele prolongarse hasta finales de marzo, aunque hay algunos casos de parejas más tardías llegando a poner en abril y hasta principios de mayo.
Una vez realizada la puesta, inician la incubación que varía de 52 a 54 días hasta que nace el pollo. Esta tarea es llevada a cabo por ambos progenitores, alternándose para incubar el huevo. Estos relevos pueden ser de horas e incluso de días.
Durante el periodo de incubación que coincide con los últimos meses del invierno, los adultos tienen que aguantar periodos de climatología adversa, llegándose a quedar incluso ocultos bajo la nieve tras una copiosa nevada.



