El uso público lleva asociado inevitablemente un impacto negativo al medio natural, de mayor o menor gravedad en función del número de visitantes y su comportamiento. En el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama contamos con un flujo de visitantes muy elevado, por lo que es de vital importancia actuar de la forma más respetuosa y responsable posible, para poder conservar este espacio y disfrutar de el en el futuro.
Los senderos nos ayudan a movernos por la naturaleza de forma más eficiente, concentrando nuestra erosión en una pequeña franja de suelo y orientando nuestro itinerario por las vías menos perjudiciales para la conservación del espacio. Respetarlos y comportarnos de manera adecuada en ellos es fundamental para la conservación, para ello se deben seguir estas pautas:



