Este verano seguimos descubriendo la naturaleza, la historia y las tradiciones que conforman el paisaje de la sierra de Guadarrama, por la vertiente segoviana del parque nacional.
Con la subida de la temperatura y el incremento de las horas de luz, las mariposas han emergido, en una carrera contrarreloj para completar su ciclo vital. Conocer a largo plazo el estado de conservación de sus poblaciones, nos indica la salud general del ecosistema.
Parte de la historia reciente de la sierra de Guadarrama fue escrita por deportistas que, a través de su esfuerzo e ilusión, dejaron una huella profunda, ganándose su lugar en los anales de la historia de nuestras montañas.
Desde que se iniciaron los trabajos de seguimiento en la colonia de buitre negro, se han marcado 1586 buitres con anillas metálicas y de lectura a distancia, las cuales llevan inscritos con códigos alfanumérico.