Finalizado
Año de inicio:
Noviembre de 2023
Año de finalización:
Mayo de 2024
Entidades:
CISE - PNSG
Financiación:
PRTR (45 825.68 € )
Programas:
Subprograma:
Conservación de hábitats, flora y vegetación, Conservación de fauna, Gestión forestal para la conservación
Los bosques de ribera son ecosistemas de gran dinamismo y valor ecológico ya que mejoran la calidad del agua, regulan el microclima del río y el crecimiento de macrófitas, son refugio y alimento de numerosas y valiosas especies, funcionan como zona de recarga de aguas subterráneas y filtro frente a la entrada de sedimentos y sustancias químicas, aseguran la estabilidad de las orillas, ejercen de cortafuegos verdes e incrementan la biodiversidad del ecosistema.
Los arroyos del parque nacional presentan una vegetación de ribera de sauce negro con especies relictas que, en algunos casos, ha desaparecido o se encuentra en fase de recuperación. Desde el Centro de Investigación, Seguimiento y Evaluación (CISE) se está llevando a cabo la evaluación de su estado de conservación para determinar aquellos en los que se precisan actuaciones de recuperación, como por ejemplo apertura de rodales densos de coníferas junto a las orillas, plantaciones y/o estaquillados, entre otros. Igualmente desde el parque se trabaja en una selvicultura próxima a la naturaleza aplicada a los tratamientos para la naturalización de pinares de repoblación del parque nacional para el fomento de la diversidad florística.
A partir de lo anterior y junto al análisis de resultados de experiencias previas, se ha determinado la existencia de tramos de arroyos que precisan actuaciones de mejora y rodales de los montes susceptibles de acciones de fomento de bosque mixto, mejora de la biodiversidad estructural, apertura de claros y creación de mosaicos de paisaje.
Las actuaciones se han desarrollado en el marco de financiación del PLAN DE RECUPERACIÓN, TRANSFORMACIÓN Y RESILENCIA (PRTR) de la Unión Europea, dentro de la Inversión C4. I2. “Conservación de la biodiversidad terrestre y marina” para las actuaciones directas en parques nacionales.
Las actuaciones cumplen con lo exigido en el artículo 1.2. de la Ley 7/2013, de 25 de junio, de Declaración del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, subapartado 2b.
La determinación de las zonas de actuación se ha realizado a partir de un índice de prioridad, obtenido a través de la existencia de vegetación de ribera establecida y su continuidad y la presencia de ejemplares de coníferas autóctonas y/o alóctonas dentro de la orla de vegetación riparia; y del grado de intervención en los diferentes arroyos, en función del tipo de actuaciones necesarias. Además, también se han tenido en cuenta factores como la accesibilidad favorable para los equipos de trabajo y la proximidad a otros arroyos que requieran de actuaciones de conservación.
Aplicando estos índices, para el Monte de Utilidad Pública nº 153 «Las Calderuelas y otros» se han seleccionado los arroyos: Ayo. del Cardoso, Ayo. de las Víboras, Ayo. de la Redonda b, Ayo. de Santa María de El Paular y Ayo. del Carnero.
Liberación en arroyos y zonas húmedas: pinos marcados a cortar en el arroyo de Santa María de El Paular
Fustes apeados depositados en pista.
Eliminación de restos mediante astillado.
Los trabajos han incluido el apeo de pies de Pinus sylvestris y Pseudotsuga menziensii, preparación de fustes, saca mecanizada con apoyo de tracción animal en algunos casos, y astillado de los restos vegetales. Actuaciones que se han acompañado de otras complementarias como el porte de maquinaria en góndola; el desplazamiento del personal; seguridad y salud; y la señalización, información y publicidad del PRTR.
Se trata de una primera fase para la mejora del estado de conservación de los arroyos, que será objeto de observación y seguimiento para valorar la evolución del hábitat de ribera tras las actuaciones y evaluar la necesidad de acometer una segunda fase de fomento de la diversidad a través de plantaciones y/o estaquillados. Todo ello, tomando como referencia los arroyos del entorno con una mayor naturalidad que presentan mosaicos de vegetación muy diversos.
Los principales resultados han sido sobre el hábitat:
Arroyo Santa María de El Paular antes de la actuación.
Arroyo Santa María de El Paular después de la actuación.
Arroyo de La Redonda antes de la actuación.
Arroyo de La Redonda después de la actuación.
Además se benefician especies como los ungulados (corzos, jabalíes) para los que los arroyos constituyen corredores a lo largo de los cuales se desplazan en busca de puntos de agua, alimento y refugio al conectar los sistemas de ladera forestales como robledales o encinares y pinares. Pero también a las comunidades de invertebrados de los cursos de agua ya que, en su mayoría, se alimentan de especies frondosas que son más palatables.
Por otro lado, cabe destacar, además, que el fomento de las frondosas propias del bosque de ribera (hábitats 92A0 y 91E0*) en sustitución del bosque de pino silvestre procedente de repoblación que orla los arroyos en la actualidad, contribuye a frenar el aumento de la temperatura del agua que se prevé como consecuencia del cambio climático ya que las frondosas ofrecen un mayor sombreo a la lámina de agua.
Ambos beneficios se hacen patentes tanto en la zona de actuación como aguas abajo de la misma hasta el límite de la masa de pinar artificial, y permiten fomentar la conectividad con los tramos inferiores que se encuentran en robledales naturales de Q. pyrenaica (hábitat 9230 de la Directiva 92/43/CEE).
En los tramos intervenidos, y dos años después de llevar a cabo las actuaciones propuestas, se realizará la evaluación del estado de conservación en los transectos definidos recogiendo datos relativos al índice de riqueza, continuidad de la vegetación de ribera, presencia de regenerado natural de especies de ribera y estado sanitario de la vegetación (cómo ha respondido a la puesta en luz). Estos parámetros permitirán determinar la efectividad de las actuaciones así como valorar la necesidad de realizar estaquillados y plantaciones de apoyo.
Además de observar la vegetación y las riberas, con el fin de realizar un seguimiento global de los ecosistemas fluviales, se va a llevar a cabo, en los arroyos en los que se ha actuado, la toma de datos de los parámetros que se utilizan para la evaluación del estado ecológico de los cursos fluviales en el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, incluyendo variables biológicas, hidromorfológicas y físico-químicas.
Fecha de actualización: Julio de 2025





