Vigilancia silenciosa: salud de la fauna silvestre

La salud de los ecosistemas no sólo reside en el estado de la vegetación, la abundancia y condición física de la fauna o la calidad del agua si no también en los microrganismos que existen en ellos y que juegan un papel determinante en su equilibrio. Algunos de estos microorganismos pueden ser patógenos para animales silvestres, ganado doméstico y/o el hombre y su monitorización se encuadra en el enfoque Una Salud (donde, hasta la fecha, se ha explorado más profundamente aspectos relacionados con la salud humana y la sanidad animal y mucho menos, el aspecto ambiental). Entender y vigilar estos procesos son claves para garantizar la conservación de la biodiversidad y la gestión sostenible de nuestros espacios protegidos.

En los últimos años, los muestreos ambientales (aquí denominados también como muestreos no invasivos) han ganado atención como herramientas complementarias en programas de vigilancia sanitaria, especialmente de interés en zonas donde la obtención de información es un desafío como ocurre en los parques nacionales. En estos contextos naturales, los muestreos no invasivos (referidos a la huella genética de microorganismos que dejan los animales con orina, heces, saliva, pelos, etc.) podrían permitir la detección de la presencia de patógenos, la modificación en sus dinámicas de circulación o su evolución en el tiempo. Además, se pueden analizar genes asociados a virulencia, producción de toxinas, resistencia a antibióticos, etc. que, a menudo, determinan mejor la relevancia sanitaria de los hallazgos microbiológicos. Este enfoque permite obtener información sanitaria sin necesidad de manipular directamente a los animales, lo que supone una herramienta complementaria muy valiosa dentro de los programas de vigilancia epidemiológica. Por tanto, los muestreos ambientales, tal y como se plantean en este trabajo, causan una mínima perturbación del hábitat y permiten tener una visión de poblaciones enteras. Por supuesto, estos muestreos no invasivos tienen limitaciones, por ejemplo, no permiten el diagnóstico a nivel individual y no permiten la monitorización de todos los patógenos, algo que sí aportan los muestreos invasivos. En contraposición, los muestreos invasivos de fauna silvestre suelen realizarse bien sobre cadáveres (en un contexto de vigilancia pasiva donde el problema ya ha tenido consecuencias) bien mediante captura (con el consiguiente estrés que pueden alterar la fisiología animal y algunos parámetros sanitarios).

En este contexto, el Centro de Investigación, Seguimiento y Evaluación del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, en colaboración con el Centro VISAVET de la Universidad Complutense de Madrid y MAEVA Servet SL, han desarrollado un estudio piloto, durante la tercera campaña de desarrollo del Plan de Gestión de las poblaciones de cabra montés, centrado en la monitorización de microorganismos de interés sanitario con dos técnicas complementarias: aproximación clásica basada en técnicas tradicionales (muestras invasivas, cultivo, serología, etc.) y mediante técnicas de muestreo no invasivo.

El objetivo principal de este trabajo ha sido evaluar la capacidad de detección de distintos microorganismos a través de la presencia de material genético de distintas bacterias con relevancia sanitaria para esta especie en muestras no invasivas. No sólo por su posible impacto en la salud de los propios ungulados, sino también por su papel como potenciales reservorios de patógenos que podrían afectar a otras especies silvestres, animales domésticos e incluso al ser humano. Los microorganismos analizados en este estudio incluyen agentes causantes de enfermedades de importancia como la brucelosis, la tuberculosis, la paratuberculosis, la fiebre Q, la salmonelosis, así como determinadas cepas de Escherichia coli con potencial patógeno.

El proceso de muestreo se ha llevado a cabo mediante el uso de un kit específico basado en esponjas de celulosa impregnadas en una solución que facilita la recogida y conservación del material genético (GPSponge kit, GENETIC PCR SOLUTIONS, Orihuela, España). Estas esponjas se frotan sobre superficies que han estado en contacto con las monteses del parque con el fin de arrastrar el material genético contenido y se conservan convenientemente hasta su procesamiento en el laboratorio. Allí, se somete a proceso de extracción y purificación de ADN, que se mantiene en condiciones controladas hasta su análisis. La detección de los microorganismos se realiza mediante técnicas de PCR a tiempo real, dirigidas a identificar secuencias genéticas específicas de cada patógeno.

Recogiendo muestraRecogiendo la muestra en un frotadero de cabra. Autor: Santiago Martín

Esponja para su análisisEsponja con la muestra ya tomada y envasada para su traslado a laboratorio. Autor: Santiago Martín.

Los resultados obtenidos durante esta experiencia piloto son, en general, positivos desde el punto de vista sanitario correspondiéndose mayoritariamente con lo detectado en los individuos: no se han encontrado indicios de presencia ambiental de los agentes causantes de brucelosis, fiebre Q (excepto un individuo que fue seropositivo), paratuberculosis o salmonelosis en las muestras analizadas.

Sin embargo, sí se han detectado muestras positivas para cepas de E. coli productoras de toxinas con potencial patógeno en el ambiente. Este hallazgo, aunque puntual, pone de manifiesto la importancia de mantener una vigilancia activa y como la información ambiental pueden complementar a las aproximaciones más clásicas.

La monitorización ambiental mediante muestreos no invasivos se plantea como una herramienta útil y prometedora para el seguimiento del estado sanitario de las poblaciones de cabra montés y demás especies de ungulados, permitiendo obtener información clave sin interferir en su comportamiento ni bienestar.

De cara a la próxima campaña, se planea dar continuidad a esta línea de trabajo, ampliando el número de muestras, mantener los marcadores moleculares ya analizados e incorporar nuevos patógenos de relevancia conocida en ungulados, cuya detección ambiental podría aportar información adicional de gran interés. Además, se propone complementar el muestreo ambiental con la recogida de muestras de superficies en ejemplares vivos capturados y en cadáveres, con el fin de obtener una visión más completa.

Esponja sobre cadaverUtilizando la esponja sobre un cadáver de cabra montés. Autor: Santiago Martín.

Desde este blog, seguiremos compartiendo los avances y resultados de estos trabajos, acercando la ciencia que se desarrolla en el parque a todos aquellos interesados en conocer mejor los secretos de la naturaleza.

Todas estas actividades se encuadran también como una contribución al proyecto PID2024-159558OB-I00 financiado por MICIU/AEI /10.13039/501100011033 y FEDER, UE.

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