Regulación del baño en el parque nacional y su zona periférica

  • 19 Julio 2019 |

banio rioEl PORN de la Sierra de Guadarrama, en el ámbito de la Comunidad de Madrid, contempla con carácter general la limitación de la actividad del baño en las masas de agua del ámbito de ordenación. Además, existe una normativa más específica para los diferentes ámbitos que se enumeran a continuación.

En concreto, se advierte a los visitantes de las áreas de recreo de Boca del Asno y Los Asientos, entre otras zonas de los Montes de Valsaín (Segovia), la prohibición de bañarse o transitar por el cauce en el río Eresma (artículo 41 del Decreto16/2019, de 23 de mayo, por el que se aprueba el Plan Rector de Uso y Gestión del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama en el ámbito territorial de la Comunidad de Castilla y León).

Asimismo, se recuerda a los visitantes de La Pedriza, que existe una regulación específica para este ámbito que prohíbe el baño en el río Manzanares y sus afluentes, recogida en la RESOLUCIÓN de 26 de mayo de 2016, del Director General del Medio Ambiente, de la Consejería de Medio Ambiente, Administración Local y Ordenación del Territorio, por la que se restringe el baño en el tramo alto del Río Manzanares, Manzanares el Real, y el tránsito de vehículos en el paraje de La Pedriza, y posteriormente modificada en la RESOLUCIÓN de 13 de julio de 2017, del Director General del Medio Ambiente de la Consejería de Medio Ambiente, Administración Local y Ordenación del Territorio.

En cuanto al ámbito del Alto Lozoya se recuerda que la normativa específica que establece la prohibición del baño se recoge en el artículo 44 del ACUERDO de 22 de mayo de 2003, del Consejo de Gobierno, por el que se aprueba definitivamente el Plan Rector de Uso y Gestión del Parque Natural de la Cumbre, Circo y Lagunas de Peñalara (en vigor en tanto no sea aprobado el PRUG del Parque Nacional en su vertiente madrileña).

Los ríos de la Sierra de Guadarrama se enmarcan dentro de un sistema natural de la ley de Parques Nacionales, muy representativo en el Parque Nacional. Son ecosistemas muy frágiles y muy vulnerables, fundamentalmente en la época estival, en las que el uso intensivo de un modo descontrolado, ha supuesto en algunos ríos del parque una alteración importante de su estado ecológico. Más allá de un empeoramiento de la calidad del agua, el baño y los represamientos de piedras para facilitarlo suponen una degradación del hábitat fluvial, y consecuentemente la desaparición de muchas especies que únicamente disponen de estos reducidos cursos de agua para su supervivencia. La recuperación de estas poblaciones acuáticas tras la limitación del baño ya ha sido constatada en la laguna Grande de Peñalara (limitándose el baño en el año 1990), y más recientemente en el río Manzanares, en donde desde el año 2016 se ha visto una mejora del estado ecológico del río.

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