Diario de un investigador: seguimiento invernal del proyecto de la fresa silvestre

  • 07 Enero 2020 |
  • Escrito por  Martijn L. Vandegehuchte

079 02 Cicadellidae Empoasca decipiensComo comentamos en el artículo del pasado 18 de noviembre de 2019, el Centro de Investigación, Seguimiento y Evaluación dependiente del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama está colaborando con la Universidad de Gante, la Universidad Sueca de Ciencias Agrícolas, la Universidad de Turku y la Universidad Rey Juan Carlos en un proyecto común investigando cómo afectan los enemigos naturales y la sequía a las defensas y comportamiento de la fresa silvestre a lo largo de un gradiente latitudinal. Este gradiente se refleja en cinco jardines comunes, de los cuales, el situado más al sur se ubica en el citado Centro de Investigación.

Visité por primera vez el Centro de Investigación a finales de septiembre junto con Johan Stenberg y Anne Muola. Johan trajo estolones de los 16 genotipos de fresa silvestre que se habían plantado en los otros cuatro jardines comunes. El principal objetivo de esta primera visita era cortar plántulas de los estolones y plantarlas en macetas con sustrato y abundante humedad de manera que se les permitiera desarrollar raíces para un correcto establecimiento. Con la ayuda del personal del Parque Nacional colocamos un cerramiento perimetral para impermeabilizar la parcela frente a pequeños mamíferos y comenzamos la construcción de los cobertizos de exclusión de lluvia. El tiempo era caluroso para la época del año y nuestra principal preocupación era la supervivencia de las plántulas, por lo que plantamos varias plántulas por maceta para asegurar la persistencia e instalamos un sistema de riego por aspersión.

recinto experimentalEl "jardín común" de fresas silvestres en el Centro de Investigación. Autor: Martijn L. Vandegehuchte

En mi segunda visita a principios de noviembre, y solo esta vez, completé la construcción de los cobertizos, reduje la densidad a una planta por maceta y las coloqué en su posición correcta. Supuso un alivio comprobar que la mayoría de las plantas habían sobrevivido e incluso crecido desde su plantación, así que tras la reducción de la densidad a una planta por maceta, logramos tener una muestra completa según lo previsto. Realicé también la primera evaluación del tamaño de planta, producción de estolones, daños foliares producidos por herbívoros, conteo e identificación de los insectos herbívoros presentes en la planta y la incidencia de enfermedades. Esta medición “tiempo cero” resulta necesaria para crear un punto de partida comparativo tras exponer a las plantas al tratamiento de sequía inducida. A pesar de los episodios de lluvia intensa y ocasionales tormentas de granizo que convirtieron el trabajo en un reto, cumplí con el objetivo previsto. Finalizados los trabajos encontré tiempo para explorar un poco el Parque Nacional y sus alrededores, aunque bajo la lluvia.

Durante la primera semana de diciembre, realicé la tercera visita. Había nevado, y el paisaje estaba precioso. El tiempo era soleado pero bastante frío. El objetivo de esta visita era llevar a cabo las mediciones iniciales “tiempo 1” de las mismas variables que la vez anterior, una vez que las plantas habían permanecido varias semanas en el jardín común. La primera mañana quise empezar a inspeccionar y medir las hojas temprano pero resultó imposible ya que estábamos a -5ºC y las hojas estaban congeladas. Sólo después de que el sol derritiera el hielo, pude empezar. Dada la temperatura, no esperaba encontrar muchos insectos vivos en las plantas, pero para mi sorpresa encontré varias colonias de áfidos, incluso con larvas recién nacidas, unas pocas orugas y un saltahojas. Estos insectos son claramente más resistentes de lo que uno podría imaginar. Esta vez, terminé la visita con el ascenso al Pico de Peñalara, cubierto de nieve, pasando por el Risco de los Pájaros y el Risco de Claveles y regresando por la laguna de los Pájaros, a través de un magnífico paisaje invernal.

Volveremos en primavera para evaluar la supervivencia invernal de las plántulas y también en verano para continuar con las mediciones de la herbivoría, aparición de enfermedades y comportamiento, así como para cuantificar la floración y la fructificación.

Traducido por Aurora de la Rosa

volver arriba